Una luz. En el horizonte de tus besos inconclusos se prende como llama ardiente el deseo de esta locura que ya no me pertenece.
Una voz. En el grito del sinsonte la reverberacion centelleante que me abrasa como un fuego fatuo de ultratumba.
Un sabor. En tu lengua ardiente que aun no revela sus cadenciosos movimientos en mi boca sedienta de humedos besos.
Un olor. En cada poro de tu cuerpo presuroso del que emergen los aromas del deseo que crispa cada poro de mi piel impoluta.
Una textura. De cada centimetr que hay por recorrer en tu cuerpo prenado de sentidos de pasion...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario