He decidido empezar a derramar las lágrimas de tu recuerdo.
Van rodando gota a gota como arañas negras sobre la hoja del alma.
Ahora no sé bien si fuiste sólo un espejismo...pero me duele pensarte y saberte tan lejano...
El dolor es real...como el golpe de las olas en la orilla.
Es extraño el extrañarte, esto de querer verte...sin haberte visto; esto de tocarte sin tocarte; esto de sentirte...
La felicidad es vana y cambiante, ligera y fugaz como las fases de la luna...luna...
Te estoy odiando tanto como pude amarte...con tanto dolor como el que causa la herida de las espinas de cien rosas...
Y sé...que no puedo odiarte, Porque mientras más te odio, más te pienso, más te extraño...más te quiero...aunque no lo merezcas o aunque no te merezca...
Mis ojos son dos ventanas al aire llenos de gotitas de lluvia que amenazan con desatar tempestuosas tormentas...
Tu engaño desató el huracán que hace días pasó por tu puerta...
¿No me viste? En los relámpagos o en las ráfagas de viento?
De nuevo me invade la trsiteza que siempre se cuela en el insomnio...
Sé que cuando me recuerdes, te verás en estas lágrimas que estoy derramando...porque son tuyas y lo sabes...te las regalo...
Las dejo junto a los cien besos que no me diste, junto a los cien abrazos....
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